Un perro adulto duerme entre 12 y 14 horas diarias. Los cachorros y los adultos mayores pueden llegar a las 18 horas. Esto convierte a la cama en uno de los accesorios más importantes para el bienestar de tu mascota, y sin embargo, es uno de los productos donde más errores se cometen al comprar.
En este artículo analizamos los diferentes tipos de camas disponibles en el mercado argentino, sus materiales, cómo determinar el tamaño correcto y las recomendaciones específicas según la edad, el tamaño y las condiciones de salud del perro.
Tipos de camas para perros: ventajas y desventajas
1. Camas ortopédicas de espuma de alta densidad
Son la opción recomendada para perros adultos mayores de 7 años, razas de gran tamaño (más de 25 kg) y perros con displasia de cadera, artritis u otros problemas articulares. La espuma de alta densidad (mínimo 30 kg/m³) distribuye el peso uniformemente y reduce los puntos de presión.
En el mercado argentino, los modelos más vendidos tienen una altura de espuma de entre 8 y 15 cm. Recomendamos los modelos con funda desmontable y lavable en lavarropas (hasta 40°C) para facilitar la higiene.
2. Camas de memoria de forma (memory foam)
El material viscoelástico se adapta exactamente al contorno del cuerpo del perro, ofreciendo un soporte personalizado. Es especialmente beneficioso para perros con problemas musculoesqueléticos. Sin embargo, tiende a retener más calor, lo que puede ser incómodo en el verano argentino.
3. Camas nido y camas cave
Diseñadas para perros que prefieren dormir acurrucados o que buscan refugio. Son ideales para razas pequeñas y medianas, cachorros y perros ansiosos. Los modelos "cave" (con techo o capucha) ofrecen mayor sensación de seguridad.
4. Colchonetas y mantas con relleno
La opción más económica y versátil. Se pueden usar como cama secundaria, en el auto, en casa del veterinario o al viajar. Son adecuadas para perros jóvenes y saludables sin problemas articulares.
5. Camas elevadas tipo catre
Con estructura de metal o plástico y lona tensada, estas camas permiten una excelente ventilación por debajo del cuerpo del perro. Muy populares para climas cálidos y perros con problemas de piel. El diseño elevado también facilita el acceso a perros con artritis.
¿Cómo determinar el tamaño correcto?
El error más común es elegir una cama demasiado pequeña. La regla básica es: la cama debe ser al menos el largo total del perro (desde la punta del hocico hasta la base de la cola) más 20–25 cm adicionales.
| Tamaño del perro | Peso aproximado | Dimensiones mínimas recomendadas | Ejemplo de razas |
|---|---|---|---|
| Pequeño | hasta 10 kg | 50 × 40 cm | Chihuahua, Yorkshire, Maltés |
| Mediano | 10–25 kg | 80 × 60 cm | Beagle, Cocker, Border Collie |
| Grande | 25–45 kg | 100 × 70 cm | Labrador, Golden, Husky |
| Extra grande | más de 45 kg | 120 × 90 cm | Gran Danés, San Bernardo, Rottweiler |
Materiales: qué buscar y qué evitar
El material exterior de la funda debe ser resistente a las garras del perro pero también suave al tacto. Los materiales más recomendados son:
- Oxford 600D: tela técnica muy resistente, fácil de limpiar y a prueba de arañazos. Ideal para perros que roen o escarban.
- Polar suave: muy confortable y cálido, pero menos resistente. Recomendado para perros con pelaje corto en climas fríos.
- Nylon impermeabilizado: ideal para perros con incontinencia o que gustan de jugar al aire libre y entran húmedos.
- Felpa de microfibra: muy suave y absorbente. Puede atrapar más pelo y requiere lavados más frecuentes.
Higiene y mantenimiento
La cama de tu perro debería lavarse al menos cada 2 semanas, o más frecuentemente si el perro tiene pulgas, problemas de piel o babea mucho. Elegí siempre modelos con funda desmontable que pueda lavarse en lavarropas con agua caliente (40–60°C). El calor es fundamental para eliminar ácaros y bacterias.
Recomendación del equipo: Para perros argentinos que sufren el calor del verano, las camas elevadas tipo catre con lona de malla o las camas de tela Oxford sin relleno excesivo son las más adecuadas de diciembre a marzo. En invierno, complementá con una manta de polar removible.
Dónde ubicar la cama en el hogar
La ubicación de la cama es tan importante como el modelo elegido. Algunos consejos:
- Evitá ubicarla en zonas de paso frecuente: el perro necesita sentirse seguro y sin interrupciones mientras duerme.
- Alejala de corrientes de aire directo en invierno y de la exposición solar directa en verano.
- Mantela en el mismo lugar: los perros son animales de costumbres y valoran la previsibilidad espacial.
- Si tenés más de un piso, una cama por piso facilita el descanso del perro sin que tenga que subir y bajar escaleras constantemente.